MUY FELIZ NAVIDAD 2013…

Christmas

 

…PARA TODOS NUESTROS CLIENTES, AMIGOS Y SEGUIDORES !!

Despensa antifrío

 

Tareixa Enríquez López
 
Antes de que el frío llegue a instalarse en nuestra vida para acompañarnos todo el invierno, hay que llenar la despensa de eses remedios naturales que nos van ayudar a resistir los inevitables resfriados e infecciones invernales. Algunos alimentos o complementos dietéticos se pueden tomar como preventivos, y otros nos servirán para aliviar síntomas y reducir la duración de una gripe o resfriados.
 
Antes de caer
. Probióticos y prebióticos para estimular la inmunidad: el 70% de nuestras células inmunitarias se encuentran en nuestro sistema digestivo, y se ha demostrado que mantener la flora intestinal en buen estado ayuda a mantener en alza nuestras defensas. Un estudio realizado en 2009 demostró que tomar bacterias lácticas de efecto probiótico y prebiótico disminuía en un 25% la frecuencia de las infecciones. Por tanto la recomendación es hacer ahora una cura tomando un vial de probióticos durante 10 días seguidos cada  mes, durante los próximos 3 meses.
. Jalea real combinada para reforzar las defensas: toma una jalea real liofilizada (inmunoestimulante) que incorpore también jugo de equinácea, extracto de própolis, vitamina C y selenio. Toma el contenido del vial cada día durante 20 días seguidos.
 
Si ya has caído
Cuando el cuerpo se resiente y empiezan a notarse los primeros síntomas de enfriamiento, dolor de garganta, nariz roja, algún que otro estornudo, etc. lo mejor es actuar rápidamente. Por eso es mejor tener los remedios naturales en casa listos para su uso. Estos te servirán para casi todo:
. Un jarabe de plantas antiresfríados o pectoral que incluya: equinácea purpúrea, própolis, gordolobo, pino, sol de oro, enebro, zarzaparrilla, tomillo, romero, llantén, saúco, eucalipto, etc.  Lo puedes tomar directamente del frasco o disolverlo en una taza de agua caliente como si fuera una tisana. Se puede tomar hasta tres veces al día para aliviar los síntomas de un resfríalo
. Própolis para el dolor de garganta: es una de las mejores armas naturales que tenemos para ganarle la batalla a los resfriados, así que podríamos tenerlo en casa listo para usar ante el primer síntoma de picor o molestia en la garganta. Se puede usar en forma de extracto de própolis que va con un gotero y al primer síntoma de resfriado o picor de garganta, se puede poner directamente en la garganta, o añadir 20 gotas en una taza de infusión. También se puede tomar en forma de perlas o comprimidos para diluir lentamente en la boca,  combinados con extractos de plantas. El espray bucal con própolis, salvia, equinácea, tomillo, plantago, etc., que se vaporiza en la boca varias veces al día también alivia una garganta irritada.
. Plantas contra el frío: Contra los catarros y gripes invernales nada mejor que una tisana bien caliente. Así que va bien conocer qué plantas usar en cada caso:
–         Expectorantes, descongestivas, suavizantes de las mucosas, calmantes, antisépticas y efectivas contra tos y bronquitis: tomillo, liquen de mar, gordolobo, pino, eucalipto, tusílago.
–         Favorece el aumento de defensas, disminuye la fiebre, alivia el decaimiento y previene las recaídas: equinácea, drosera, saúco, sauce.
–         Afonía, ronquera, para aclarar la voz, calmar la irritación y suavizar la garganta: erísimo, malvavisco, agrimonia.
–         Calma la tos productiva, fluidifica las secreciones, protege y desinflama las mucosas respiratorias: malvavisco, liquen de mar, regaliz, tusílago, anís verde.
–         – Alivia y calma la tos seca o irritativa: llantén, amapola, naranjo amargo, pino, eucalipto.
–         Amigdalitis y faringitis: ulmaria, equinácea, tila.

 

 

Vuelta al cole y a la rutina con buen humor

Tareixa Enríquez López
 
Tras unas largas vacaciones, el cambio del ocio en general a la rutina escolar o laboral, puede comportar frustración y ansiedad. Y eso, desde un punto de vista de salud, baja las defensas y nos vuelve más indefensos ante cualquier enfermedad. Por eso, además de reincorporar progresivamente rutinas relacionadas con la hora de acostarse y levantarse, horarios de comida y hábitos similares a las que se siguen durante el curso, de modo que la transición sea suave, también se puede recurrir a algunos remedios extras que nos ayudarán a adaptarnos mejor al nuevo ciclo. 
 
Flores de Bach para adaptarse mejor
 
Dentro de la terapia floral del Dr. Bach, hay una flor que está muy indicada para adaptarse mejor a los cambios: “Walnut” (nogal). Puedes poner 4 gotitas de walnut en un vaso pequeño de agua y tomar cuatro veces al día, siendo las tomas más importantes la primera de la mañana, nada más levantarte, y la última de la noche, justo antes de acostarte. También se pueden tomar a lo largo del día cada vez que nuestro estado de ánimo lo requiera.
 
Para los niños que vuelven al cole y para todos los estudiantes que reinician el curso, también les vendrá bien añadir otra esencia floral llamada “Clematis” (Clemátide) que facilita la concentración, tan necesaria después de la dispersión de las vacaciones. Se pueden poner ambas flores juntas, 4 gotas de cada una en cada toma.
 
Recuperar la rutina del sueño
 
Las alteraciones en el sueño y, en consecuencia, las dificultades de concentración y de atención sostenida, síntomas habituales del llamado síndrome posvacacional, también pueden evitarse con un remedio natural.
 
Para mejorar la calidad del sueño y facilitar la vuelta a los horarios normales, ayuda mucho recurrir a un suplemento natural de triptófano en cápsulas ya que es un aminoácido esencial que no puede ser sintetizado por nuestro organismo y por lo tanto debe ser suministrado por la dieta. Un incremento de triptófano a nivel cerebral favorece la síntesis de serotonina, una hormona que influye sobre la casi totalidad de funciones cerebrales: ritmos circadianos, sueño-vigilia, control neuroendocrino, temperatura corporal, percepción del dolor, actividad motora, funciones cognitivas (contenido de nuestros pensamientos), afectividad y otras múltiples acciones. Se pueden tomar dos cápsulas en el desayuno y otras dos después de la cena.
 
Si los problemas de sueño son debidos al cambio horario, debido a los viajes, también se puede recurrir a la melatonina en comprimidos. Esta hormona segregada por la glándula pineal (ubicada en el cerebro) tiene como función principal regular el sueño controlando los ritmos circadianos. La melatonina que produce nuestro cerebro tiene su máxima secreción cuando no hay luz, es decir, por la noche, sobre todo entre la 1:00 y las 5:00 horas de la madrugada. Ese es el momento en que el sueño es más profundo. Como nuestro cerebro produce la melatonina solamente de noche, puede resultar útil suplementar la dieta con comprimidos de melatonina siempre que acumulemos muchas horas de luz seguidas, como ocurre en los viajes en que se cruzan varias franjas horarias. Pero también se ha constado que la secreción global de la melatonina decrece con los años y que esta puede ser la razón por la que a medida que avanzamos en edad el sueño se hace más fraccionado y de peor calidad. 
 
Por eso en caso de jetlag a la vuelta de vacaciones, o de insomnio sin causa aparente en personas de edad media o avanzada, tomar un comprimido con 1,9 mg melatonina dos horas antes de acostarse, puede ayudarles a conciliar el sueño..

Nutrientes para alargar tu vista

Tareixa Enríquez López

 

La córnea, la retina y el cristalino sufren una constante agresión lumínica. Con el estilo de vida actual esa agresión se hace más intensa ya que nuestros ojos se ven sometidos a una exposición continuada a las pantallas de televisión, ordenador, móvil, tablet, etc., así como a los rayos de sol y a las luces potentes. Esto produce residuos nocivos (radicales libres) que causan pequeños daños que el ojo tiene que reparar a diario. Con los años, esta capacidad de reparación decae, las estructuras oculares se oxidan y degeneran y pueden aparecer alteraciones de retina, mala visión nocturna, cataratas, etc. Sin olvidar que los problemas de salud como la hipertensión, la diabetes, el colesterol y el tabaquismo, también pueden repercutir en la vista.
Así vemos como a partir de los 40-45 años, las personas que no han tenido ningún problema de visión anteriormente empiezan a notar cambios en la calidad de la visión y cada vez se adelanta más la presbicia y por tanto la necesidad de usar gafas de “cerca”. Y a partir de los 60 años, un 3-4% de personas sufre otros problemas más graves de vista como la degeneración macular y un 25% sufre cataratas en algún grado.
¿Qué hacer? ¿Leer menos, usar menos las pantallas y proteger los ojos de los rayos de sol? Pues además de intentar hacer un uso más racional de las pantallas, de protegernos de la luz solar con las gafas apropiadas, de hacer gimnasia ocular, y pasar revisiones oftalmológicas adecuadas, hay algo muy fácil y eficaz que podemos hacer para alargar la vida de nuestra buena vista: alimentarlos mejor.
El menú de tus ojos
Efectivamente, se sabe que para ayudar a la vista a reparar esos desgastes que se producen con el paso de los años, necesita de unos nutrientes específicos como:
. Vitamina A y betacarotenos procedentes de la zanahoria y otras fuentes, ya que estos nutrientes neutralizan los radicales libres producidos por la luz, oxígeno, humo, etc., que deterioran la transparencia y causa sequedad en la córnea y cristalino del ojo.
. La luteína y la zeaxantina dos carotenos presentes en algas (sobre todo la Dunaliella salina), pimientos rojos, colesrepollolechugaespinacasmaízmostaza, yemas de huevo y kiwis, entre otros, que mantiene la salud de la retina facilitando su función visual y protegiéndola de la luz y de los radicales libres.
. Fitonutrientes presentes en arándanos, algas y otras frutas y verduras, que preservan la irrigación ocular, la agudeza visual y mejoran la visión nocturna.
. Zinc, selenio y vitaminas A y E que protegen las estructuras oculares del daño oxidativo.
. Vitaminas A, E, C, zinc y carotenos que mantienen la agudeza visual y regeneran los pigmentos.
Así que lo ideal sería incluir en el menú diario todos estos nutrientes a través de alimentos como los arándanos, el germen de trigo, la levadura de cerveza, las algas, los huevos, el aguacate, las almendras, las zanahorias, etc.
Si fuerzas mucho la vista
Para las personas que trabajan constantemente ante el ordenador y fuerzan mucho la vista, lo mejor es asegurarse la cantidad diaria recomendada de esos nutrientes recurriendo a un complemento alimenticio dietético que los contenga y tomar la dosis aconsejada por el fabricante (1 o 2 cápsulas al día). Pero siempre es mejor escoger un complemento dietético natural cuyos nutrientes procedan de fuentes naturales como zanahoria, arándanos, algas, etc.
Con esto y con un estilo de vida adecuado para los ojos que permita entrenar la vista a corta, media y larga distancia, estaremos asegurando una larga vida a la vista.

Recupera tu piel tras el verano

Tareixa Enríquez López
 
La piel necesita cuidados especiales tras el verano, incluso aquellas que no tienen problemas y que han sido protegidas de forma esmerada bajo el sol. Y el otoño, que está a la vuelta de la esquina, es la mejor época para darle cuidados intensivos a una piel que pierde siempre algo (y no solo agua) con cada verano que pasa: grasa, colágeno y, como consecuencia, tersura y firmeza. Así que para mantener muchos años una piel fresca, lozana y tersa, te propongo un plan posvacacional que incluye complementos dietéticos para alimentar la piel por dentro, y una selección de cosméticos naturales que me ha recomendado Mª Jesús Pinto, esteticista especializada en cosmética natural.
. Colágeno hidrolizado: tomar un complemento dietético a base de colágeno hidrolizado, o gelatina combinada con magnesio, resulta muy eficaz para que la piel no pierda hidratación y luminosidad. Con el paso de los años, los tejidos pierden colágeno, la proteína dérmica más abundante, y cuya carencia hace que la piel pierda hidratación y luminosidad, se vuelva flácida y con más tendencia a las arrugas. Las fuentes naturales de colágeno, como por ejemplo los pies de cerdo, no son muy recomendables dietéticamente hablando, sobre todo en las cantidades que deberíamos consumirlos para conseguir la dosis mínima eficaz de colágeno. Por eso los expertos recomendamos tomar un suplemento diario de 10 gramos de gelatina hidrolizada, que equivalen a 2-3 cucharaditas del producto disuelto en agua y que se puede tomar en ayunas. Aunque estos productos son conocidos sobre todo para mantener las articulaciones en forma, son también una de las mejores formas de reponer el colágeno de la piel por vía interna. Es mejor hacer una cura de colágeno hidrolizado de 3 meses seguidos.
. Grasas reparadoras por dentro y por fuera: para proteger el colágeno necesitamos también reponer los lípidos o grasas de la piel y para ello podemos actuar por ambas vías: la interna, a través de la alimentación, y la externa, con los cosméticos adecuados. Es bueno tomar un suplemento de aceite de perlas de germen de trigo (de 2 a 4 al día), ya que es un verdadero elixir rejuvenecedor de los tejidos, y aplicarse externamente alguna crema antiedad bio que contenga aceite de argán y de germen de trigo.
. Alimentos ricos en cobre: como este mineral está implicado en la síntesis del colágeno, estaría bien incluir en la dieta de estas próximas semanas, al mismo tiempo que el suplemento de gelatina hidrolizada, alimentos ricos en cobre como acelgas, espinacas, espárragos, lentejas, avena y soja.
. Cuidados cosméticos intensivos: dependiendo de la edad, aplícate durante los tres próximos meses, el siguiente plan cosmético.
  • Si tienes menos de 40 años: aplícate mañana y noche, un serum reparador a base de Epigran (una sustancia extraída del germen de trigo con una tecnología exclusiva de la firma de cosmética natural alemana Dr. Grandel). La aplicación debe hacerse tras una buena limpieza facial.
  • Si tienes más de 40 años: por la mañana, antes de la crema de día habitual, aplícate ácido hialurónico en liposomas (para favorecer su penetración). Y por la noche, tras la limpieza de rigor, aplícate aceite de rosa mosqueta, de gran efecto reparador.
 
Si sigues este plan, te aseguro que tu piel seguirá firme, tersa y sin arrugas por mucho tiempo.

El té, un refresco delicioso sin calorías

 
Tareixa Enríquez
 
Las bebidas refrescantes del verano aportan un número muy elevado de calorías porque suelen llevar mucho azúcar. Así que hay que buscar alternativas que nos ayuden a apagar la sed sin sumar calorías. Una buena opción para disfrutar es el té helado. Si eliges variedades como té verde, rojo o blanco, además de refrescante te aportarán valiosos antioxidantes. Y como sabes, los antioxidantes son muy necesarios en verano ya que el exceso de sol provoca más radicales libres, culpables del envejecimiento prematuro de la piel, entre otras cosas. Aquí tienes algunas recetas para que tu bebida refrescante se convierta en un verdadero ritual de belleza.Además, si usas té verde, también te ayudará a quemar grasas, ya que tiene actividad termogénica.
 
Té rojo helado con frutas
El té rojo, también llamado Pu-erh o té de los emperadores, se seca de forma natural y se somete a un método tradicional de maduración que le proporciona un aroma y sabor característicos. Para preparar un refresco con té rojo, necesitas 1 litro de agua mineral,  4 bolsitas de té rojo, fruta troceada al gusto (melocotón, albaricoque, manzana, pera) y hielo. Pon a hervir el agua y cuando empiece el hervor, viértela en la tetera con 4 bolsitas de té rojo. Tápalo y déjalo infusionar de 5 a 7 minutos. Luego retira las bolsitas y añade el hielo. Remueve y cuando esté frío agrega las frutas troceadas. No hace falta añadir azúcar.
 
Té verde helado con vainilla y frutas
El té verde está elaborado a partir de hojas de té seleccionadas, sin fermentar. De esta manera los principios activos se preservan tal y como se encuentran en las hojas frescas. Por ello este té tiene un potencial antioxidante mayor que el té negro y que presenta una menor concentración de teína.
El té verde frío con vainilla, se prepara con 1 litro de agua mineral natural hervida a una temperatura de70-80 °C y 4 bolsitas de té verde. Se deja infusionar 2 minutos, y luego se le añade una ramita de vainilla entera y unos trocitos de piña, papaya, o albaricoque. A la hora de servir, se le incorpora el hielo. No precisa añadir azúcar.
 
Té frío rooibos con zumo de granada para los niños
El rooibos o té rojo de Sudáfrica (que nada tiene que ver con el té rojo chino) es originario de Sudáfrica) y es muy rico en bioflavonoides, proantocianidinas, vitamina C, ácido fenólico y un alto contenido en minerales. Al no ser un té, está exento de cafeína.
Como a los niños no les conviene tomar té, puedes prepararles un refresco frío con rooibos. Se prepara añadiendo a una jarra con 4-5 bolsitas de té rooibos, 1 litro de agua mineral hirviendo (a 95 ºC) y se deja infusionar tapado de 7 o 10 minutos. Se retiran las bolsitas, se le añade una rama de canela y se deja enfriar. Luego se le añade 2 tazas de zumo de granada frío, se mueve bien y se deja en la nevera y listo para tomar. Si se quiere endulzar más, se puede añadir un poco de azúcar moreno o de estevia.
 
Té blanco frío con sandía y albahaca
El té blanco es un delicado té elaborado con los brotes jóvenes de las hojas recién recolectados y secados al sol. Es el más rico en antioxidantes.
Puedes preparar un té blanco frío usando 3 bolsitas de té blanco por cada litro de agua mineral hirviendo. Déjalo infusionar de 5 a 7 minutos con una ramita de albahaca fresca. Retira las bolsitas de té y déjalo enfriar y luego añade unos trocitos de sandía y déjalo reposar en la nevera. Añade el hielo en el momento de servirlo. Si te gusta un poco dulce, puedes añadirle unas gotitas de estevia líquida.

Los buenos alimentos sin gluten

Tareixa Enríquez 
 
 Un 1% de la población española es celiaca, es decir, personas intolerantes a esta proteína presente en algunos cereales y que si la toman sufren dolores abdominales, diarreas, hinchazón y vómitos. El problema se resuelve eliminando absolutamente todo alimento que contenga gluten o trazas de esta proteína. Pero también cada vez hay más gente que sigue un régimen sin gluten, aunque no sean intolerantes al mismo, porque sufren una hipersensibilidad al mismo y cuando dejan de tomarlo se sienten mejor. A estos se les llama sensibles al gluten. Seamos celiacos o sensibles al gluten, la cuestión es ¿se puede seguir una dieta sin carencias prescindiendo del gluten? La respuesta es rotundamente sí, ya que el gluten no es indispensable para una alimentación equilibrada y la prueba está en que poblaciones enteras de África, Asia y parte de América del Sur, basan su alimentación en cereales que no lo contienen (como el arroz, el maíz, el mijo, la soja o la quínoa) sin problema nutricional alguno. Además de que las principales fuentes de proteínas no contienen gluten (carne, huevos, pescado y leche), existen muchos cereales y otros alimentos proveedores de hidratos de carbono que tampoco lo contienen. Por tanto, se trata no solo de dejar de tomar trigo, avena, centeno o cebada y sus derivados, sino de integrar en la alimentación otros alimentos tanto o más sanos y ricos que éstos, con la ventaja de que no contienen gluten. Y es interesante recordar esto, porque ya que cada vez hay más personas celiacas o sensibles al gluten, conviene desdramatizar la cuestión. No se acaba el mundo ni los placeres de la mesa por no poder tomar gluten. Hay muchos otros alimentos riquísimos, que pueden sustituir a los cereales con gluten en horneados y otro tipo de recetas y que además, algunos, tienen más ventajas nutricionales. Estos son algunos de los más interesantes: Quínoa: esta semilla contiene más proteínas que los cereales (18%), tiene un agradable sabor, que recuerda al de las nueces, y es de fácil cocción y digestión. Tiene un delicado sabor, rápida cocción (12 minutos) y versatilidad. Puede sustituir a la pasta en las sopas, y usarse como acompañamiento de platos de verduras, ensaladas y relleno de hortalizas. Mijo: destaca por su contenido en hierro, magnesio y sobre todo silicio, por lo que resulta ideal para fortalecer la piel, el cabello, las uñas y los dientes. Se le puede dar el mismo uso que el arroz y utilizar en sopas, rellenos y para hacer croquetas o hamburguesas vegetales. Arroz integral: sustituir el arroz blanco por el integral tiene muchas ventajas desde el punto de vista nutricional ya que prácticamente triplica su contenido de los nutrientes. Se puede integrar en la cocina, exactamente igual que el blanco, tal solo necesita más cocción y agua: unos 40 minutos aproximadamente. Con el arroz integral se pueden hacer recetas de arroz seco tipo paella o caldoso, como los risottos. Maíz: muy rico en vitamina A (betacarotenos) y de glutatión, que le otorgan propiedades antioxidantes y depurativas, es un cereal muy versátil que se puede consumir en mazorcas hervidas o asadas, en grano entero en ensaladas, en copos de maíz y cereales de desayuno, en harina o maicena, para rebozar y espesar salsas y en polenta para hacer croquetas, hamburguesas y otras preparaciones culinarias típicas de Italia y Canarias. Soja verde: Contiene un 23,3% de proteínas que incluyen todos los aminoácidos esenciales. Se puede consumir cocida sin previo remojo (a fuego suave, entre 15 y 20 minutos), o también germinada. Fécula de patata: es indispensable en la cocina sin gluten ya que puede sustituir a la harina de trigo para espesar sopas, purés y estofados; ligar y dar más consistencia a las salsas; hacer masas, bizcochos, panqueques, galletas, crepes, mazapán, etc.; rebozar y luego freír, verduras, pescados o carnes. Gracias a estos alimentos y a los horneados sin gluten que existen con textura y sabor similares a los de trigo, las personas celiacas y sensibles al gluten pueden seguir una alimentación, sana, rica y equilibrada